Una apuesta sostenible que integra a los verdaderos protagonistas del reciclaje
Coca-Cola Paresa refuerza su compromiso con la economía circular incluyendo activamente a los recicladores de base en su modelo de sostenibilidad.
ste enfoque busca no solo optimizar el uso de materiales, sino también generar un impacto social positivo y duradero. Al integrar a los recicladores en el corazón de su estrategia, la compañía apuesta por un sistema más justo, eficiente y colaborativo.
Más allá del reciclaje: una estrategia con impacto social
Como parte de su visión de sostenibilidad, Coca-Cola Paresa viene impulsando un modelo de economía circular que no solo apunta a reducir el impacto ambiental, sino también a generar oportunidades concretas para sectores históricamente invisibilizados. Uno de los ejemplos más recientes de esta apuesta fue la visita organizada a Circular PET, la planta recicladora que abastece a Paraguay y la región con botellas fabricadas a partir de PET 100% reciclado.
La actividad reunió a 20 recicladores de base egresados del curso “Recolector de material reciclable y valorizable”, quienes pudieron conocer de cerca cómo sus tareas diarias inciden directamente en la cadena de valor. Estos recicladores provienen de Asunción y el Departamento Central, y forman parte de un programa de capacitación desarrollado por Sinafocal y Soluciones Ecológicas S.A., con el respaldo clave de Coca-Cola Paresa y la Municipalidad de Luque.
Formación, reconocimiento y trabajo digno
El curso de formación fue aprobado oficialmente por Sinafocal mediante la Resolución N°553/2024 y declarado de interés ambiental por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), lo que le otorga un marco institucional sólido y una validación que abre puertas a nuevas oportunidades laborales para los participantes.
Esta capacitación no solo promueve habilidades técnicas, sino que reconoce el rol esencial de los recicladores como agentes de cambio en el sistema ambiental del país. Al brindarles herramientas para formalizar y profesionalizar su trabajo, la iniciativa fortalece un modelo donde la sostenibilidad y la inclusión caminan de la mano.
Circular PET: un modelo industrial con alcance regional
Durante la visita, los recicladores pudieron recorrer las instalaciones de Circular PET y observar en tiempo real el proceso de transformación de botellas en nuevos envases de grado alimenticio. Esta planta representa una de las apuestas más fuertes del sistema Coca-Cola en Paraguay, con una capacidad de procesamiento cercana a las 10.000 toneladas anuales.
Además de abastecer el mercado local, Circular PET también provee a socios estratégicos en países vecinos como Argentina, lo que convierte a Paraguay en un referente regional en materia de reciclaje de PET. Se trata de una inversión que impacta no solo en términos industriales, sino también en lo social, al involucrar activamente a quienes recolectan y clasifican los materiales desde el origen.
Construir futuro: sostenibilidad con rostro humano
Más allá de una conmemoración puntual o de una acción aislada, esta experiencia forma parte de una visión más profunda: construir un sistema de reciclaje que funcione con eficiencia, equidad e impacto positivo. Coca-Cola Paresa demuestra que la sostenibilidad cobra verdadero sentido cuando se reconoce el valor de cada eslabón de la cadena, desde quienes recolectan el material hasta quienes lo transforman.
Integrar a los recicladores de base en este circuito no solo mejora la calidad del reciclaje, sino que también transforma vidas. Y esa es, quizás, la forma más poderosa de cerrar el ciclo del plástico: dándole un nuevo propósito a cada botella y una nueva oportunidad a cada persona.

